Institución cimentada históricamente en el barrio del Prado, reconocida por su tradicional estilo de juego y su prolífica formación técnica de equipos juveniles.
El 15 de agosto de 1902, un grupo de estudiantes firmó un acta para documentar la fundación de un nuevo club tras diferencias en el Albion. Debido a problemas para encontrar un terreno fijo, el presidente de Albion los calificó como 'wanderers' (vagabundos en inglés). Los hermanos Enrique y Juan Sardeson aceptaron el nombre, tomando como referencia al Wolverhampton de Inglaterra.
Participando en los campeonatos organizados a escala local por el ente rector uruguayo, el equipo sumó los puntos necesarios y estableció una racha de victorias suficientes para escalar hacia el primer puesto de la clasificación absoluta de Primera División en la era amateur de forma invicta. El club repitió la hazaña en los años 1909 y 1931.
Durante sus tres primeras décadas, el equipo completó de manera nómada sus localías utilizando diversos campos alquilados. Finalmente, la asamblea directiva adquirió terrenos en el medio del tradicional barrio del Prado. El 15 de octubre de 1933 se inauguraron las instalaciones bautizadas como Parque Alfredo Víctor Viera en honor al directivo que aportó los fondos para el proyecto.
Luego de coronarse campeón de ascenso de forma invicta en 2000, Wanderers consolidó su retorno a Primera División. En la temporada 2001, apoyados por una estructura gerencial renovada, lograron clasificar a la Liguilla Pre-Libertadores. Al completarse el calendario, la institución aseguró su retorno a la Copa Libertadores tras una ausencia continental que databa del año 1986.
Bajo la dirección táctica de Alfredo Arias, el equipo completó una campaña sostenida sin caídas totalizando treinta y cuatro unidades. Al cerrar el calendario general, el club superó a Peñarol cortando los números y consagrándose titular del Torneo Clausura 2014, forzando posteriormente las finales del Campeonato Uruguayo absoluto ante Danubio.