Surgido de las calles de la ciudad más antigua del país. Conocidos por su estadio incrustado en el suelo, su aguerrida afición y el histórico derbi de Güeldres contra el Vitesse.
El embrión de la institución nació el 15 de noviembre de 1900 bajo el nombre de 'Eendracht' (Unidad) en las calles del barrio obrero Benedenstad en Nimega. Tres jóvenes entusiastas de clase trabajadora, August Lodenstijn, Antoon Kuypers y Wouter de Lent, fundaron el club como un acto de rebeldía al no ser aceptados en la elitista escuadra vecina Quick 1888, plantando la semilla de un club de auténtico arraigo popular.
Buscando unificar el talento local y volverse competitivos a nivel nacional, en abril de 1910 el club Eendracht oficializó su fusión con el NVV Nijmegen. De esta unión estratégica surgió el nombre definitivo e histórico del club: Nijmegen Eendracht Combinatie (NEC), adoptando orgullosamente los colores rojo, verde y negro que distinguirían a la institución en el siglo venidero.
El 8 de julio de 1939 se inauguró el mítico estadio Goffertstadion, construido como un ambicioso proyecto de la ciudad. Inicialmente, el NEC se negó a abandonar su histórico campo de Hazenkampseweg para no pagar alquiler municipal. Sin embargo, en 1942, forzados por el inicio de la ocupación y posteriormente por los daños de la Segunda Guerra Mundial, el club finalmente se mudó a De Goffert, convirtiéndolo en su fortaleza inexpugnable.
Consolidado como un equipo aguerrido y sumamente difícil de quebrar en su estadio, el club estructuró rendimientos estelares en la liga que le abrieron las puertas del escenario internacional. Sus clasificaciones y participaciones en la Copa de la UEFA 2003-2004 y, especialmente, en la edición 2008-2009 bajo el mando de Mario Been, representan los picos de mayor gloria y exposición europea en el historial del club.
El club vivió un renacer futbolístico notable al alcanzar la gran final de la Copa KNVB en la temporada 2023-2024. Acompañados por una movilización masiva de su ferviente hinchada a Róterdam, el equipo rozó la gloria nacional, consolidando el proyecto deportivo que lo devolvió a la mitad alta de la clasificación en la Eredivisie tras años de inestabilidad.