Un club rústico y perseverante de la región de Twente, bautizado en honor al semidiós griego y dueño de dos históricos campeonatos nacionales.
El Heracles Almelo nació formalmente el 3 de mayo de 1903, originado por la ambiciosa fusión de dos modestos equipos vecinales de la ciudad: el 'Hollandia' y el 'Inartie'. El Hollandia había sido fundado apenas un año antes en la primavera de 1902 por los pioneros Derk Kortenvoort y Gait Reuvekamp, quienes fueron piezas fundamentales en la unificación. En la asamblea fundacional, los directivos decidieron bautizar al nuevo club en honor al semidiós grecorromano Hércules (Heracles en griego), buscando que el equipo representara los valores de fuerza bruta, resistencia y la ética de trabajo inquebrantable que caracterizaba a los obreros de la potente industria textil de Almelo.
Durante la rica etapa del fútbol aficionado previa a la creación de la Eredivisie profesional, el club logró armar una escuadra formidable que dominó la liga regional oriental. Tras adjudicarse su zona, el equipo avanzó a la ronda de campeonato nacional, donde deslumbró al país entero y logró coronarse como campeón absoluto de los Países Bajos en la histórica temporada 1926-1927. Esta monumental conquista escribió la página más gloriosa de sus primeros años y lo posicionó como la principal potencia futbolística de la región de Twente por encima de sus rivales vecinos.
Catorce años después de tocar el cielo con las manos, el equipo volvió a demostrar su estirpe ganadora en el contexto más oscuro y adverso posible. En plena ocupación durante la Segunda Guerra Mundial, enfrentando inmensas dificultades logísticas, toques de queda y escasez de recursos, el Heracles mantuvo su espíritu competitivo intacto. En la campaña de 1941, el plantel superó a todos sus adversarios y conquistó su segundo título nacional, logrando una gesta heroica que sirvió como un vital símbolo de esperanza y resiliencia para toda la castigada población de Almelo.
Tras décadas transitando por el ascensor entre la primera y segunda división, el club vivió un renacimiento institucional en el siglo XXI. El punto culminante de esta resurrección moderna ocurrió en la temporada 2011-2012, cuando el equipo alcanzó por primera vez en su dilatada historia la gran final de la Copa de los Países Bajos (KNVB Beker). El decisivo encuentro se disputó en el mítico estadio De Kuip de Róterdam. Aunque cayeron derrotados por 3-0 ante el poderoso PSV Eindhoven, la campaña desató una peregrinación sin precedentes de miles de hinchas 'Heraclieden' y reafirmó el estatus del club en la máxima categoría.
Bajo una gestión directiva brillante, modesta y financieramente impecable, el equipo completó la mejor temporada de su historia contemporánea. Tras finalizar en una asombrosa sexta posición en la tabla general de la Eredivisie 2015-2016, el Heracles debió disputar los exigentes playoffs por un boleto internacional. Conquistaron el objetivo, logrando una clasificación histórica a la tercera ronda previa de la UEFA Europa League. Este hito marcó el debut absoluto del club en competiciones continentales oficiales, enfrentándose en una llave muy reñida al FC Arouca de Portugal y llevando el nombre de Almelo por primera vez al mapa futbolístico europeo.