El alma y símbolo patriótico de la provincia de Frisia. Un club inmensamente popular por su mítica camiseta y su histórica cuna de letales centrodelanteros de talla mundial.
Tras la disolución del antiguo club local V.A.C. en 1918, un grupo de jóvenes deportistas del pueblo decidió organizar un nuevo equipo para llenar el vacío futbolístico. Así, el 20 de julio de 1920 fundaron formalmente el club bajo la denominación inicial de Athleta. Poco después, en 1921, se fusionaron con estudiantes locales de la escuela HBS pasando a llamarse Spartaan, hasta adoptar finalmente el nombre v.v. Heerenveen al año siguiente. Desde sus primeros días, su identidad visual quedó inquebrantablemente ligada al diseño de la bandera de la provincia de Frisia, incorporando los míticos corazones rojos (pompeblêden) en la indumentaria titular.
La institución experimentó su primera época dorada y saltó a la fama nacional de la mano de su ídolo máximo, el genial delantero Abe Lenstra. Con su inigualable talento para el gol, el club dominó ininterrumpidamente el campeonato del norte de los Países Bajos durante nueve años consecutivos, forjando el espíritu competitivo que definiría el futuro de la entidad.
Tras la introducción del fútbol profesional, el club osciló durante años en las categorías de ascenso. La verdadera revolución llegó de la mano del legendario entrenador Foppe de Haan y del visionario presidente Riemer van der Velde, quienes lograron el ansiado ascenso a la Eredivisie en 1993, transformando al equipo en una potencia en desarrollo dentro del fútbol neerlandés.
La culminación del proyecto de De Haan llegó en la histórica temporada 1999-2000. El SC Heerenveen sorprendió a toda la nación al finalizar como brillante subcampeón de la Eredivisie, superando a gigantes como el Ajax y el Feyenoord. Este hito le otorgó el boleto directo para participar por primera vez en su historia en la fase de grupos de la prestigiosa UEFA Champions League.
Bajo la dirección del técnico Trond Sollied, el equipo alcanzó el título más destacado de su historia moderna al ganar la Copa de los Países Bajos en 2009. Tras un ajustado empate 2-2 en el tiempo reglamentario y la prórroga, el club se impuso dramáticamente en la serie de tiros penales frente al FC Twente en Róterdam, desatando la euforia masiva en toda la provincia de Frisia.