El 7 de mayo de 1944, en el seno de una de las ciudades con mayor riqueza colonial y cultural de México, un grupo de empresarios y entusiastas hispano-poblanos, liderados por Joaquín Díaz Loredo y Alfonso Sobero, fundaron oficialmente el Puebla Fútbol Club. El objetivo era brindar un espectáculo profesional a una urbe en plena expansión industrial, dotando al equipo de una identidad indisoluble con la ciudad: adoptaron la icónica 'Franja' azul cruzando el pecho sobre un fondo blanco, inspirándose libremente en el River Plate argentino, pero con los colores talavera característicos de la Angelópolis, forjando a un equipo aguerrido que rápidamente se ganó el corazón del estado.
Apenas un año después de su fundación, el Puebla demostró que no sería un equipo comparsa en el profesionalismo. En la temporada 1944-45, el conjunto de 'La Franja' sorprendió al balompié nacional al conquistar la Copa México tras derrotar al legendario Club América. Este triunfo prematuro, liderado por jugadores pioneros y apoyado fervorosamente por la afición en el desaparecido Parque Mirador, legitimó el proyecto deportivo de Díaz Loredo y estableció al Puebla como una institución de respeto en el incipiente circuito profesional.
Tras décadas de altibajos que incluyeron descensos, el Puebla vivió su verdadero despertar en la temporada 1982-83. Bajo la dirección técnica del experimentado Manuel Lapuente y con figuras de época como el español 'Pirri', el brasileño 'Muricy' Ramalho y Paul René Moreno, 'La Franja' firmó una campaña espectacular. En una dramática tanda de penales en el Estadio Cuauhtémoc frente al Club Deportivo Guadalajara, el equipo conquistó su primer campeonato de Primera División, borrando las penurias del pasado y abriendo la puerta a su época dorada.
La cima deportiva del club se alcanzó indiscutiblemente en la temporada 1989-90, nuevamente bajo la maestría táctica de Manuel Lapuente. Con una plantilla histórica que incluía al mediocampista Jorge Aravena, Carlos Poblete y Roberto Ruiz Esparza, el Puebla conquistó de manera aplastante tanto la Liga de Primera División como la Copa México, adjudicándose el mítico título de 'Campeonísimo'. Este logro excepcional consagró a esa generación como ídolos eternos y posicionó al club como el absoluto monarca del fútbol mexicano de inicio de década.
Después de un doloroso descenso en 1999 y una profunda crisis financiera y administrativa, el Puebla logró estabilizarse en la década de 2010. El regreso a la gloria ocurrió en el torneo Clausura 2015. Bajo el mando del emblemático Cuauhtémoc Blanco, quien disputaba el último partido de su carrera profesional, 'La Franja' derrotó a las Chivas del Guadalajara en la final de la Copa MX. Este emotivo campeonato representó un renacer institucional y devolvió la sonrisa a una de las aficiones más fieles e históricas de la república.