El 21 de agosto de 1923, impulsado por el fervor de los trabajadores de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro en la Ciudad de México, el ingeniero escocés William H. Frasser fundó el Club Deportivo Necaxa. El equipo nació de la fusión corporativa de los clubes 'Luz y Fuerza' y 'Tranvías', adoptando el nombre del río y de la presa hidroeléctrica que generaba energía para la capital. Financiados y organizados metódicamente por Frasser, los 'Electricistas' instauraron un modelo de disciplina profesional en la era amateur, adoptando los colores rojiblancos en su camiseta y forjando, desde la capital del país, una de las identidades más elegantes y míticas de los primeros años del fútbol mexicano.
Durante la década de 1930, el Necaxa dominó la escena nacional con un equipo tan sincronizado y espectacular que la prensa y la afición los bautizaron como 'Los Once Hermanos'. Este grupo legendario, liderado por ídolos de la talla de Horacio Casarín e Hilario 'Moco' López, conquistó múltiples títulos de la Liga Mayor amateur y Copas nacionales, enamorando al país con un estilo de juego asociativo e invencible. Esta era dorada convirtió al Necaxa en el equipo más popular de México, instalando su grandeza en la memoria romántica del deporte nacional.
Tras décadas de ostracismo, desapariciones temporales e intrascendencia, la verdadera resurrección institucional llegó en los años noventa bajo el paraguas administrativo de Televisa. En la temporada 1994-95, bajo la dirección técnica de Manuel Lapuente y comandados en el campo por la inmensa inteligencia de Álex Aguinaga y los goles de Ivo Basay, el Necaxa derrotó al Cruz Azul en la final disputada en el Estadio Azteca. Este campeonato representó su primer título de liga en la era profesional, marcando el inicio del equipo más dominante de aquella década.
El dominio rojiblanco se prolongó de manera arrolladora durante los últimos años del siglo XX. El equipo consolidó su dinastía al conquistar el torneo Invierno 1998, venciendo a las Chivas del Guadalajara en el Estadio Jalisco con figuras emblemáticas como Sergio Zárate y José Luis Montes de Oca. Con este tercer título liguero en los noventa, el Necaxa fue catalogado unánimemente por la prensa y la afición como 'El Equipo de la Década', imponiendo un respeto absoluto en todo el país a través de un fútbol cerebral, frío y altamente efectivo.
El reconocimiento global del Necaxa llegó en la edición inaugural del Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA en Brasil del año 2000. Representando a la Concacaf, los 'Rayos' firmaron una actuación asombrosa, empatando heroicamente con el Manchester United y venciendo al todopoderoso Real Madrid en la tanda de penales para adjudicarse el tercer lugar mundial. Esta gesta internacional, grabada en bronce en los libros de historia, representó el clímax deportivo de una institución que demostró estar a la altura de la élite absoluta del planeta balompié.