La semilla del Club Deportivo Guadalajara se plantó el 8 de mayo de 1906, impulsada por el belga Edgar Everaert y el francés Calixto Gas, dos empleados de una casa comercial que, añorando el fútbol europeo, organizaron un equipo junto a trabajadores y estudiantes mexicanos. Bautizado inicialmente como 'Unión Football Club', el cuadro disputaba sus primeros encuentros en las colonias de la perla tapatía. Fue en 1908, por sugerencia del propio Everaert y bajo la dirección de los hermanos Gregorio y Rafael Orozco, cuando el equipo adoptó formalmente el nombre de Guadalajara. Esa misma temporada marcó el inicio de la política más sagrada de la institución: jugar única y exclusivamente con futbolistas nacidos en México.
Con la llegada de la era profesional al fútbol mexicano en 1943, el panorama exigía una modernización que muchos clubes enfrentaron importando figuras sudamericanas. El Guadalajara, sin embargo, tomó una decisión trascendental que definiría su alma para siempre: reafirmó sus estatutos fundacionales y se cerró herméticamente a la contratación de jugadores extranjeros. Esta apuesta radical por el talento puramente nacional transformó al equipo en el estandarte del fútbol mexicano, ganándose instantáneamente la simpatía de millones de aficionados en todo el país y forjando una identidad patriótica única en el mundo del deporte.
La segunda mitad de la década de 1950 marcó el inicio de una de las hegemonías más asombrosas y románticas en la historia del fútbol mundial: la era del 'Campeonísimo'. Bajo la batuta de figuras inmortales como Salvador Reyes, 'Tubo' Gómez y 'Jamaicón' Villegas, este grupo de jugadores mexicanos desplegó un fútbol armónico, técnico e invencible. El ciclo glorioso despegó con el título de la temporada 1956-57 y se extendió durante nueve años mágicos, tiempo en el cual el Rebaño Sagrado conquistó siete campeonatos de liga, elevando al Guadalajara a la categoría de mito viviente y consolidándolo como el equipo del pueblo.
En la celebración de su primer centenario de vida, la urgencia por un título era abrumadora para una institución que llevaba casi una década sin alzar la copa. En el torneo Apertura 2006, las Chivas firmaron una liguilla épica, entrando por la vía del repechaje y eliminando a sus rivales con un fútbol heroico. La gran final los midió ante el poderoso Toluca en La Bombonera. Liderados por leyendas como Oswaldo Sánchez y Adolfo 'Bofo' Bautista, quien anotó el gol decisivo en el partido de vuelta, el Rebaño Sagrado bordó su ansiada undécima estrella, desatando una locura nacional y reafirmando la grandeza de su filosofía en el fútbol moderno.
En un contexto donde el poderío económico de otros clubes amenazaba con sepultar la filosofía rojiblanca, la llegada del técnico argentino Matías Almeyda trajo consigo un resurgimiento espiritual y futbolístico sin precedentes. Durante el torneo Clausura 2017, Chivas practicó un fútbol dinámico, vertiginoso y profundamente solidario que culminó con una proeza estadística e histórica: el equipo logró el 'Doblete' al coronarse campeón tanto de la Copa MX como de la Liga MX, venciendo a los Tigres de la UANL en una final memorable en el Estadio Akron y devolviendo a la institución a la cúspide del fútbol mexicano.