El 15 de agosto de 1916, en el legendario café 'Doña Adela' del centro de Guadalajara, un grupo de jóvenes aristócratas tapatíos materializó su pasión por el 'football'. Tras estudiar en prestigiosos colegios de Inglaterra y quedar prendados por la elegancia del juego británico, personajes como Juan José 'Lico' Cortina, Alfonso y Pedro Fernández del Valle, fundaron formalmente el Club Atlas. Cortina fue quien propuso el nombre, argumentando que, al igual que el titán mitológico sostenía el mundo, su equipo sería el sostén del balompié en Jalisco. Inspirados en el mártir San Lorenzo, adoptaron los colores rojinegros y el icónico escudo diseñado por Carlos Stahl, forjando a un equipo que nacía con cuna de seda, estilo depurado y una identidad romántica incomparable.
El hito fundacional del prestigio deportivo del Atlas ocurrió en la temporada 1950-51, el año cumbre de la llamada 'Academia'. Bajo la tutela de Eduardo 'Che' Valdatti y con la figura estelar del costarricense Edwin Cubero, el Atlas conquistó su primer campeonato de Primera División al vencer dramáticamente por 1-0 a las Chivas, su más enconado rival, con un penal de Cubero. Este título cimentó la rivalidad del Clásico Tapatío y coronó la filosofía de un fútbol vistoso y técnico que definiría a la institución para siempre.
Durante los años sesenta, frente a la hegemonía emergente de su archirrival ciudadano, el Atlas forjó su identidad de resiliencia y prestigio en los torneos coperos. En la temporada 1967-68, los rojinegros derrotaron al poderoso Veracruz en la gran final para levantar la Copa México, adjudicándose su cuarto título de esta índole en menos de veinte años. Esta victoria reafirmó el linaje competitivo del club, pero también marcó paradójicamente el inicio de la que sería la sequía de títulos de liga más longeva e infame del balompié mexicano.
A pesar de la sequía de campeonatos ligueros, los rojinegros se consolidaron en los años noventa como la cantera más fructífera y brillante de México. Dirigidos por Ricardo La Volpe, la generación dorada de 1999, que incluía a figuras irrepetibles como Rafael Márquez, Juan Pablo Rodríguez, Miguel Zepeda y Daniel Osorno, practicó el fútbol más espectacular, ofensivo y moderno del país. Aunque perdieron la mítica final del torneo Verano 99 ante Toluca por penales, ese equipo enamoró a todo el país y exportó una base incalculable de talento a la Selección Nacional.
Cargando con 70 años de burlas, sequía y frustraciones, la historia del Atlas se reescribió mágicamente bajo la dirección de Diego Cocca y la administración corporativa de Grupo Orlegi. En un clímax cinematográfico, los Rojinegros se coronaron en el Apertura 2021 derrotando a León en tanda de penales, exorcizando a todos sus demonios. Lejos de conformarse, repitieron la epopeya en el Clausura 2022 venciendo al Pachuca, logrando un bicampeonato asombroso que sepultó siete décadas de burlas y certificó la resurrección más emotiva en la historia del fútbol mexicano.