Segunda asamblea futbolística sobreviviente originaria formalmente cronológica operando legal y competitivamente como modelo oficial en Serie A radicado logísticamente en región Friuli continental norteña.
El Udinese Calcio es reconocido oficial y estadísticamente como uno de los conglomerados deportivos más antiguos que persisten en la estructura del fútbol italiano moderno. Su conformación primaria remonta su fundación al 30 de noviembre de 1896 bajo el paraguas y auspicio de la 'Società Udinese di Ginnastica e Scherma', una prestigiosa entidad enfocada exclusiva y estrictamente a perfeccionar las disciplinas gimnásticas y de la esgrima en la remota región septentrional de Friul-Venecia Julia. La división dedicada explícitamente a la práctica y difusión del 'football' se independizaría legalmente y se estructuraría en los registros de la federación en las décadas subsiguientes.
Orquestados por una letal y efectiva delantera goleadora conformada por figuras insignes como Giuseppe Virgili, el cuadro de Udine protagonizó de manera sorpresiva y heroica la temporada liguera, culminando orgullosamente el certamen como los flamantes subcampeones oficiales únicamente por detrás del todopoderoso Milan. Desafortunadamente, meses después de acariciar y disfrutar el pináculo del triunfo, el equipo sufrió una drástica pena siendo castigado y descendido forzosamente debido a irregularidades administrativas comprobadas y pasadas, manchando irremediablemente la hazaña.
Bajo la audaz e insólita ingeniería económica ideada y estructurada por el empresario Lamberto Mazza, el club modesto de la región conmovió al mundo entero tras fichar sorpresivamente a la superestrella y capitán mundialista brasileño Arthur Antunes Coimbra, popularmente venerado como Zico. El ícono sudamericano maravilló inmediatamente al Calcio anotando sublimes y exquisitos goles de tiro libre y destellos técnicos que repletaron de furor las gradas del vetusto Stadio Friuli.
Tras la adquisición formal e inversión inteligente de la astuta familia Pozzo en la cúpula dirigencial del club, Udinese diseñó minuciosamente una extensa red y fenomenal matriz mundial de ojeadores especializada en el fichaje de promesas anónimas. Bajo las impecables órdenes estratégicas de Alberto Zaccheroni e impulsados por los tantos del bombardero Oliver Bierhoff (goleador máximo del torneo en 1998), asaltaron la cima alcanzando gloriosos puestos de podio y clasificatorias históricas de competiciones europeas.
Con el técnico Luciano Spalletti en el banquillo dictando precisas indicaciones y un tridente ofensivo temible compuesto por Iaquinta, Di Natale y Di Michele arrasando rivales de extremo a extremo en la tabla del Calcio, Udinese consumó su ingreso a las élites internacionales garantizando una insólita, merecida y sufrida clasificación directa al máximo nivel de la Liga de Campeones, marcando permanentemente la cima estructural y gloriosa del club moderno.