Entidad de corte interprovincial ligada a Parma, conocida ampliamente en escenarios deportivos continentales de los años 90 a pesar de provenir de un entorno considerado mediano poblacionalmente por entonces.
La fundación formal del Parma Football Club aconteció en los densos y gélidos días del 16 de diciembre de 1913 bajo el liderazgo formativo originario del político e intelectual Ugo Betti. Curiosamente e impulsados por un profundo fervor clásico y nacional, su primer encuentro extraoficial estructurado fue disputado portando y luciendo camisas de confección blanca ornamentadas deliberadamente con una singular y cruz negra (La Crociata). El diseño buscaba honrar incondicionalmente las solemnes exequias de la conmemoración del grandioso y legendario compositor nativo local, el maestro Giuseppe Verdi.
Tras permanecer opacado permanentemente entre las divisiones irrelevantes, la multimillonaria compra e inversión de la gran multinacional láctea Parmalat orquestada por la inagotable familia Tanzi cambió drásticamente los estatutos del éxito mundial. Con la firme batuta inicial en la dirección táctica de Nevio Scala, el modesto conjunto regional logró su histórico primer salto absoluto hacia la estelar y prestigiosa Serie A, preparándose a desafiar y combatir contra todos los grandes escuadrones peninsulares de la historia.
Capitalizando las inagotables inversiones empresariales y el fenomenal armado de un plantel colmado de leyendas inmortales continentales (figuras letales de la talla de Faustino Asprilla, Gianfranco Zola, Juan Sebastián Verón, y Gianluigi Buffon), los parmesanos destrozaron el panorama obteniendo asombrosamente trofeos inmaculados, erigiendo victoriosamente la codiciada Recopa de Europa ganada gloriosamente en la sede londinense de Wembley y levantando categóricamente dos impresionantes Copas de la UEFA.
El colosal y global imperio económico mantenido por el poderoso grupo Parmalat colapsó catastróficamente en la peor y más desastrosa ruina y fraude contable suscitada alguna vez en Europa contemporánea. Sucesivas quiebras arrastraron, flagelaron y sentenciaron irremediablemente a la estructura del equipo hasta su posterior aniquilación oficial en 2015 (fecha letal donde la propia dirigencia institucional ni siquiera poseía recursos financieros disponibles para proveer de agua y logística en los entrenamientos), obligando dramática y trágicamente su reinicio obligatorio legal desde lo más bajo en la recóndita Serie D.
Refundados administrativamente, rebautizados con orgullo bajo la insignia de Parma Calcio 1913 y portando la insignia de un liderazgo incansable orquestado por el férreo y legendario capitán Alessandro Lucarelli (quien prometió y cumplió aclamadamente seguir estoico bajo todas las miserias hasta concretar el retorno estelar), el resiliente equipo rompió todos los parámetros y pronósticos encadenando una racha imbatible concretando tres heroicos ascensos inmediatos consecutivos para reposicionar y regresar legítimamente de nuevo a la histórica competencia oficial de la magna Serie A.