La institución civil de fútbol más antigua en actividad en Italia, poseedora de nueve campeonatos ligueros obtenidos durante las primeras décadas del siglo XX.
El Genoa Cricket and Football Club, reconocido históricamente como el club de fútbol más antiguo de Italia que sigue en actividad, fue fundado el 7 de septiembre de 1893 en los salones del Consulado Británico de la ciudad portuaria de Génova. Dirigido por el expatriado inglés Charles De Grave Sells junto a sus compatriotas S. Blake y G. Green, el equipo nació con la estricta directriz de ser un club atlético y de críquet exclusivo para ciudadanos de Gran Bretaña residentes en la costa de Liguria. Recién en 1897, el visionario médico y jugador James Richardson Spensley abrió oficialmente las puertas del club a miembros de nacionalidad italiana y formó formalmente la división de fútbol.
Capitalizando su estructura atlética y los aportes tácticos importados de Inglaterra, el Genoa fue el indiscutible dominador del génesis del fútbol italiano. Participaron y ganaron la edición inaugural oficial del campeonato de la Federación Italiana en 1898. Bajo la influencia central de James Richardson Spensley como defensor y líder anímico, la institución acumuló rápidamente seis campeonatos nacionales en tan solo siete temporadas, solidificando su reputación inicial.
Durante la década de los veinte, el equipo experimentó su última gran época de supremacía bajo la conducción del mítico técnico William Garbutt (el primer profesional en ejercer el rol moderno de mánager en Italia, introduciendo intensivos entrenamientos físicos). Liderados por las excepcionales atajadas del arquero Giovanni De Prà y los goles de Renzo De Vecchi, el equipo hilvanó dos Scudettos seguidos adjudicándose un campeonato invicto, logrando fijar para la posteridad un total de nueve estrellas nacionales en su escudo.
A lo largo de los noventa, el Genoa vivió un resurgir competitivo bajo la gestión del profesor Osvaldo Bagnoli. El pico de este reverdecer llegó durante la histórica campaña de la Copa de la UEFA 1991-1992, donde alcanzaron las semifinales. El logro más resonante del torneo se dio en los cuartos de final, cuando el Genoa se convirtió en el primer equipo italiano de toda la historia en conseguir una victoria en el mítico estadio de Anfield al derrotar por 2-1 al Liverpool con actuaciones formidables del checo Tomáš Skuhravý y el uruguayo Carlos 'Pato' Aguilera.
Tras haber conseguido matemáticamente el regreso a la Serie A en el campo tras años de sufrimiento en divisiones menores, la Federación Italiana sentenció que el entonces presidente del club, Enrico Preziosi, había sobornado al Venezia para arreglar el último partido de la temporada 2004-2005. Como sanción severa y directa, el equipo no solo perdió el ascenso, sino que fue descendido forzosamente a la última ubicación de la Serie B y relegado a la Serie C1. Obligados a reestructurarse nuevamente, el histórico club debió soportar y escalar todas las divisiones del Calcio hasta recuperar su plaza en la élite.