Equipo representativo de la isla de Cerdeña que logró un histórico Scudetto nacional en la temporada 1969-70 bajo el liderazgo de Luigi Riva.
El Cagliari Football Club fue formalmente instituido el 30 de mayo de 1920 tras una meticulosa asamblea fundacional en los salones del cine Eden, ubicado en el centro de Via Roma. La entidad fue promovida y presidida primeramente por el eminente profesor y cirujano Gaetano Fichera. Su creación tuvo el firme propósito sociológico de dotar a la insular y aislada región de Cerdeña de una representación deportiva competitiva capaz de medir fuerzas frente a las escuadras peninsulares. El equipo debutó disputando sus encuentros inaugurales en el precario campo de Stallaggio Meloni.
Dirigidos por el pragmático Manlio Scopigno y comandados ofensivamente por el inigualable e imponente cañonero Luigi 'Gigi' Riva, el equipo sardo sorprendió a toda Italia coronándose campeón absoluto de la Serie A. Este triunfo monumental no solo quebró históricamente el histórico monopolio de poder de las escuadras ricas del norte del país, sino que afianzó el orgullo y la integración social de toda la región de Cerdeña dentro de la península italiana.
A lo largo de los difíciles años ochenta, una administración financiera paupérrima precipitó al club en caída libre deportiva, derivando en un doloroso descenso hasta los oscuros parajes de la Serie C1. Obligados a reestructurarse bajo el incisivo liderazgo técnico de un incipiente Claudio Ranieri, el equipo orquestó una milagrosa cabalgada deportiva encadenando dos heroicos ascensos consecutivos para retornar rápidamente al Olimpo de la máxima categoría.
Con un juego asfixiante e indomable forjado bajo el comando técnico de Bruno Giorgi, el club firmó su más importante e inolvidable cabalgada a nivel continental en la edición 1993-1994 de la Copa de la UEFA. El cuadro eliminó progresiva y heroicamente a gigantes como la Juventus en el plano local, alcanzando unas históricas semifinales donde fueron doblegados con gran resistencia por sus connacionales del poderoso Inter de Milán.
Tras la devastación de haber descendido sorpresivamente un año antes a la Serie B, el retorno épico del técnico Claudio Ranieri obró el milagro de la resurrección. En una final dramática del playoff frente al Bari disputada en el hostil San Nicola, el veterano delantero Leonardo Pavoletti anotó en el agónico minuto 94, otorgando al Cagliari un milagroso y desorbitado ascenso de categoría bajo la lluvia y en medio del llanto colectivo de la expedición sarda.