Coloso del oeste de Londres nacido al revés que el resto: en 1905 se fundó y diseñó el club con el único propósito de justificar la existencia de un estadio propio prefabricado (Stamford Bridge). Vivieron décadas siendo un club talentoso pero excesivamente bohemio, hasta que la irrupción divina del multimillonario ruso Roman Abramovich en 2003 inyectó millones y lo transformó en un todopoderoso gigante táctico europeo que ganó absolutamente cada una de las grandes medallas y títulos lícitos en juego.
A diferencia de la inmensa mayoría de los clubes forjados por obreros o iglesias, el Chelsea Football Club nació por una necesidad inmobiliaria comercial. El 10 de marzo de 1905, en la humilde trastienda del pub 'The Rising Sun' (hoy llamado The Butcher's Hook), el empresario Gus Mears fundó al equipo de la nada para ocupar el colosal y recién inaugurado estadio atlético de Stamford Bridge, luego de que el club vecino Fulham FC rechazara arrogantemente su oferta de arrendamiento.
Cansado de la imagen tradicionalista del club (históricamente apodados 'Los Pensionistas' por los veteranos de guerra locales), el técnico Ted Drake instauró un drástico plan de modernización en los cincuenta. Cambió el escudo, impuso mayor dureza y disciplina táctica profesional a los jugadores, y logró forjar un equipo rocoso que conquistó milagrosamente el primer y anhelado título de la Primera División de Inglaterra en 1955 para las vitrinas de Stamford Bridge.
El Chelsea se convirtió en el epicentro cultural, bohemio y rebelde del 'Swinging London'. Jugadores carismáticos, excéntricos e inmensamente talentosos como Peter Osgood y Alan Hudson compartían la movida nocturna con las celebridades de la época. Este equipo desestructurado, pero tácticamente feroz en los duelos de eliminación, logró conquistar una violenta y mítica final de la FA Cup en 1970 ante el Leeds United, y posteriormente la histórica Recopa de Europa de 1971 ante el mismísimo Real Madrid.
Bajo la dirección en el campo y banquillo del carismático holandés Ruud Gullit, seguido por Gianluca Vialli, el club rompió moldes importando talentos extranjeros de élite (Zola, Di Matteo, Desailly, Poyet). Este cosmopolita plantel le devolvió el glamour histórico y el protagonismo definitivo a la institución, desplegando un juego ofensivo aplaudido masivamente y arrasando en los torneos cortos obteniendo la FA Cup, la Copa de la Liga y la Supercopa de Europa.
La historia del Chelsea cambió de la noche a la mañana en 2003 cuando el multimillonario oligarca ruso Roman Abramovich compró el club, salvándolo de la ruina financiera inminente. Esta gigantesca inyección de capital sin precedentes financió la contratación del entrenador José Mourinho en 2004, dando inicio a la etapa más tiránica y gloriosa del club, cosechando cinco trofeos de Premier League y conquistando dos históricas Ligas de Campeones en dramáticas definiciones (2012 en Múnich y 2021 en Oporto).