Club costero sureño fundado rudimentariamente en 1899 como Boscombe F.C. Tras pasar un siglo entero deambulando por las divisiones menores de Inglaterra, el equipo protagonizó uno de los mayores milagros deportivos modernos: sobrevivió a una inminente desaparición por quiebra financiera en 2008 para, solo siete años después, catapultarse meteóricamente hacia la élite de la Premier League de la mano de su joven mánager Eddie Howe.
El modesto club nació en otoño de 1899 fundado originariamente como 'Boscombe F.C.'. Fue establecido por un pequeño y entusiasta grupo barrial surgido a partir de las ruinas del desaparecido club local 'Boscombe St. John's Institute'. Con recursos nulos y compitiendo inicialmente en ligas puramente amateurs del distrito, el club sentó sus bases en la pintoresca costa sur de Inglaterra, mutando su nombre décadas más tarde a Bournemouth and Boscombe Athletic.
Tras deambular asiduamente por rudimentarios parques y campos baldíos prestados, el club logró asegurar en 1910 unos extensos terrenos otorgados valiosa y gentilmente por el acaudalado empresario local J.E. Cooper-Dean, edificando el histórico estadio de 'Dean Court'. Este trascendental salto estructural les permitió en 1923 escalar majestuosamente hacia el profesionalismo al ser sorpresivamente aceptados en la ansiada Tercera División Sur de la sagrada Football League inglesa.
Sumergido y asfixiado en las oscuras y desesperadas profundidades de la tercera categoría, la audaz contratación del inexperto y novato ex jugador Harry Redknapp como entrenador técnico cambió su historia. Redknapp revolucionó sorpresiva, milagrosa y agresivamente la escuadra, logrando no solamente históricos y sorpresivos ascensos, sino propinándole una de las derrotas más épicas y humillantes al todopoderoso Manchester United al eliminarlos heroicamente de la sagrada y vetusta FA Cup en 1984.
El punto más dramático, gris y trágico de su entera existencia ocurrió en la temporada 2008-09. Azotado y asfixiado por ruinosas y dantescas deudas millonarias, el club ingresó a un colapso administrativo asolador siendo cruel y letalmente castigado con la resta de 17 puntos en la cuarta división. Al borde irrenunciable y trágico de la desaparición y quiebra final, la desesperada junta directiva apostó heroica e inexplicablemente por el jovencísimo y casi inexperto ex jugador de 31 años, Eddie Howe.
Lo que siguió fue la hazaña más gloriosa, espectacular e implacable de la época moderna del fútbol humilde británico. Eddie Howe, milagrosamente evitando el dramático e inminente descenso aquel fatídico año, construyó una letal y deslumbrante escuadra de fútbol ofensivo vistoso, logrando encadenar magistral, épica y asombrosamente tres inmensos ascensos de categoría en apenas seis años, impulsando increíble e históricamente al diminuto club costeño a la resplandeciente élite rutilante de la Premier League en 2015.