Histórica entidad representativa de la urbe asturiana surgida de unificaciones locales pioneras.
El 26 de marzo de 1926, la encarnizada rivalidad que fracturaba Oviedo se selló con un pacto de sangre deportiva histórica. Acorralados ante la necesidad de construir una potencia regional que pudiera competir nacionalmente, el legendario Real Club Deportivo Oviedo y el aguerrido Real Stadium Club Ovetense decidieron hacer a un lado el orgullo local para firmar una fusión irrevocable. La asamblea constituyente unificó ambas sociedades en el despacho incuestionable del visionario don Carlos Tartiere, quien asumiría con honor el cargo de primer presidente del naciente 'Real Oviedo Football Club'. Arropados inicialmente por una camiseta blanca antes de evolucionar a su mítico atuendo completamente azul, Tartiere y los arquitectos de esta alianza forjaron para toda la eternidad la esencia guerrera de una escuadra abocada a defender el orgullo máximo del Principado de Asturias ante España.