Entidad futbolística de la ciudad de Sevilla y la comunidad de Andalucía.
Los restrictivos vientos universitarios de minorías élites que corrían por los cerrados salones de Sevilla sembraron indirectamente la más romántica rebelión del balompié popular. En 1907, asfixiados de la opresión local selecta, un cúmulo de alumnos apartados y excluidos fundaron el incipiente 'Sevilla Balompié' forjado a fuego lento en el crisol libre de la Academia Politécnica. A la par nacería el indomable Betis Football Club impulsado por el romanticismo incansable de la familia Alarcón de la Lastra. Fue la colosal ingeniería comunitaria bajo el ala protectora de Eladio García de la Borbolla, sumado al aporte pionero de José Gutiérrez y Hermosa, la que terminó uniendo ambas pasiones marginadas conformando el masivo Real Betis Balompié. Asumiendo orgullosamente la imponente palabra romana antigua 'Baetis', herencia sagrada natural del paso del río Guadalquivir, se envolvieron en místicas líneas verticales verdes y blancas. Rubricaron una idiosincrasia tribal, obrera, andaluza, sufriente pero de amor absoluto resumida para la eternidad planetaria en su estruendo oficial de '¡Viva el Betis manque pierda!'.
El irlandés Patrick O'Connell esculpió la joya bética suprema, un milagro inmenso dominador de tácticas que masacró a España y llevó al Betis a ser estandarte y proclamarse Campeón Histórico Nacional.
En medio del vaivén entre gloria y llanto, una noche sellaron la añorada Copa del Rey infartante con tanda de penales incluida, escribiendo al año próximo una oscura página descendiendo.
Campaña letal para llevar la Copa del Rey de la mano de un intratable Dani con gol en el alargue y alcanzar brillantemente el boleto místico de pasaje por la Champions League por majestuosidad andaluza.
Tras acariciar a lo bestia cada partido y envenenar tácticas al ritmo de Manuel Pellegrini y la calidad excelsa de Fekir y Canales, se trajo a las vitrinas la hermosa e iluminadora tercera Copa del Rey bética.