El club fue fundado oficialmente el 5 de noviembre de 1875 durante una reunión en el St Leger Hotel de la ciudad de Blackburn, situada en el condado de Lancashire (Noroeste de Inglaterra, a los pies de las colinas de West Pennine y en el valle del río Blakewater). La iniciativa fue impulsada por Arthur Constantine y John Lewis, dos antiguos alumnos de escuelas públicas que buscaban establecer un club de fútbol de asociación formal y altamente organizado para la juventud del distrito. En aquella tertulia fundacional, bajo el liderazgo de Lewis, se redactaron los estatutos del Blackburn Rovers, un equipo que nació con el firme propósito de representar el orgullo industrial y deportivo de Lancashire sobre la base del esfuerzo cívico.
A finales del siglo XIX, Blackburn Rovers se consolidó como la potencia dominante absoluta del fútbol inglés. Bajo la dirección del capitán James Brown, el equipo logró una gesta formidable al adjudicarse de forma consecutiva tres títulos de la FA Cup en las ediciones de 1884, 1885 y 1886, derrotando al Queen's Park de Escocia en las dos primeras y al West Bromwich Albion en la tercera. Esta supremacía singular forzó a la Football Association a otorgar al club un escudo especial de conmemoración y consolidó el prestigio técnico de sus jugadores en los albores del profesionalismo.
En 1888, Blackburn Rovers fue uno de los doce orgullosos miembros fundadores de la Football League en la temporada inaugural de la historia. Apenas dos años después, en 1890, el club tomó la trascendental decisión de mudarse a su actual e histórico hogar: el estadio de Ewood Park, ubicado a orillas del río Darwen. Ewood Park se transformó rápidamente en un bastión inexpugnable, albergando las campañas que coronarían al club con sus dos primeros títulos de Primera División de la liga en las temporadas 1911-12 y 1913-14, estableciendo una era de gran arraigo social.
Tras décadas de ostracismo en las divisiones de ascenso, la adquisición del club por parte del multimillonario industrial y ferviente hincha Jack Walker en 1991 desató un renacimiento sin precedentes. Walker invirtió con fuerza en la modernización de Ewood Park y contrató al emblemático mánager escocés Kenny Dalglish. Apoyados en los goles del implacable delantero Alan Shearer, el club firmó su obra maestra en la temporada 1994-95 al proclamarse campeones de la Premier League en una definición dramática en Anfield, rompiendo la hegemonía del Manchester United y devolviendo la gloria de liga a Blackburn tras 81 años.