El corazón futbolístico de la Orinoquía. Equipo radicado en Villavicencio que representa el empuje y orgullo de toda la extensa región de la Media Colombia.
El 20 de abril de 2012, en la ciudad de Villavicencio, se firmó la documentación legal que dio origen a Llaneros Fútbol Club. El proyecto fue materializado gracias a las gestiones del empresario Jorge Leyva y del dirigente Enrique Braidy, quienes contaron con el decisivo respaldo financiero e institucional del gobernador del Meta, Alan Jara, y del alcalde de Villavicencio, Juan Guillermo Zuluaga. La sociedad adquirió formalmente la ficha del equipo Academia Fútbol Club de Bogotá, trasladando las operaciones al Estadio Macal (hoy Bello Horizonte) e inscribiendo al nuevo conjunto en la Categoría Primera B del fútbol colombiano.
Durante la temporada 2014 del Torneo de Ascenso, Llaneros registró su primera participación verdaderamente competitiva al alcanzar la instancia de semifinales. Bajo la dirección técnica del entrenador Huberth Bodhert, el equipo logró amalgamar una nómina equilibrada que superó la fase regular y compitió al máximo nivel en los cuadrangulares semifinales. Aunque el club no logró el cupo a la Gran Final, el desempeño deportivo durante el año consolidó institucionalmente el proyecto en la ciudad y fortaleció el vínculo de identidad con la afición metense.
En la temporada 2017, la institución disputó por primera vez en su historia una serie final de campeonato. Durante el Torneo Finalización de la Primera B, el equipo dirigido por el técnico Jairo Patiño exhibió un rendimiento notable que le permitió clasificar a la serie definitiva frente a Leones FC. En el partido de ida disputado en condición de visitante, Llaneros logró un meritorio empate sin goles. En el encuentro de vuelta jugado en Villavicencio, el conjunto antioqueño se impuso por 4-1, adjudicándole a la escuadra llanera el primer subcampeonato de su historial deportivo.
El 23 de junio de 2023, Llaneros disputó la Gran Final del Torneo Apertura de la segunda categoría. El equipo, conducido desde el banquillo técnico por Jersson González, dominó ampliamente su cuadrangular semifinal invicto. En la serie por el título, se enfrentaron a Patriotas Boyacá. Tras caer 1-0 en el partido de ida disputado en Tunja, el encuentro de vuelta en el Estadio Bello Horizonte finalizó con un empate sin goles. La obtención de este segundo subcampeonato evidenció la madurez competitiva de la franquicia y el firme objetivo corporativo de ingresar a la élite del balompié nacional.