Club paulistano establecido y formalizado a partir de 1930. Históricamente destaca como una de las escuadras consolidadas con mejores méritos nacionales, logrando conquistar consecutivamente trofeos mundiales de nivel élite.
El São Paulo Futebol Clube se fundó el 25 de enero de 1930 tras la fusión entre el Club Athletico Paulistano y la Associação Atlética das Palmeiras. Los colores rojo, blanco y negro surgieron de la combinación de ambas entidades. En 1935, tras una crisis institucional que obligó a cerrar temporalmente el departamento de fútbol, el club fue refundado definitivamente el 16 de diciembre de 1935, consolidando la estructura institucional que perdura hasta la actualidad.
Bajo la dirección de Rubens Minelli, el equipo conquistó su primer título nacional de Serie A. En la final disputada el 5 de marzo de 1978 en el Mineirão, São Paulo superó al Atlético Mineiro en la tanda de penales (3-2) tras un empate sin goles, con el arquero Waldir Peres atajando remates decisivos para consolidar el primer trofeo federal del club.
Comandados por el legendario Telê Santana y con Raí como máxima figura, el club conquistó la Copa Libertadores en 1992 ante Newell's y en 1993 frente a Universidad Católica. A nivel global, alcanzaron la gloria absoluta en Tokio, venciendo en 1992 al FC Barcelona de Johan Cruyff (2-1) y en 1993 al poderoso AC Milan (3-2), marcando la cúspide internacional de la institución.
El club alcanzó su tercer cetro continental al golear 4-0 al Athletico Paranaense en la final de vuelta en el Morumbi. Meses después, el 18 de diciembre de 2005 en Yokohama, São Paulo derrotó por 1-0 al Liverpool FC de Inglaterra con un gol de Mineiro y una actuación superlativa del arquero Rogério Ceni, adjudicándose el Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA.
Bajo la conducción técnica de Muricy Ramalho, São Paulo impuso un dominio absoluto en el fútbol nacional al obtener tres torneos consecutivos del Campeonato Brasileño (2006, 2007 y 2008). Este tricampeonato consolidó la supremacía local del equipo, basándose en un sistema defensivo hermético y un sólido funcionamiento colectivo a lo largo de las competiciones.