Lommel SK es uno de los clubes participantes de la Jupiler Pro League de Bélgica.
El 1 de mayo de 1937 se fundó formalmente el club Vlug & Vrij Overpelt en el barrio obrero de Overpelt-Fabriek (municipio de Overpelt), obteniendo la matrícula federal N° 2554. La institución nació de la iniciativa directa de los trabajadores de la planta metalúrgica de zinc Compagnie des Métaux d'Overpelt-Lommel, bajo la guía del ingeniero Pierre de Laveleye y el promotor Jan Belmans. Su motivo fundacional fue establecer una asociación recreativa y deportiva para la comunidad de obreros locales. El club adoptó originalmente los colores azul y amarillo del municipio de Overpelt.
En el año 2003, tras declararse la quiebra comercial definitiva del K.F.C. Lommel S.K. (matrícula N° 1986, fundado en 1932), las autoridades municipales de Lommel e inversores locales acordaron reubicar la sede y trasladar la matrícula N° 2554 de Overpelt al Soevereinstadion en Lommel. El club se reestructuró y compitió bajo la denominación K.V.S.K. United Overpelt-Lommel. En este proceso, el club adoptó los tradicionales colores verde y blanco como un homenaje expreso a la identidad del club disuelto, con el propósito de integrar a los aficionados locales.
En la campaña 2005-06 de la Segunda División belga, el recién reestructurado K.V.S.K. United Overpelt-Lommel consolidó una de las campañas más destacadas de su historia. Bajo la conducción técnica de René Trost, el equipo verdiblanco encadenó una histórica racha invicta en liga y finalizó como subcampeón de la división de plata con 72 puntos, quedando a un paso de acceder a la máxima categoría del fútbol profesional belga.
El 11 de mayo de 2020, el holding multinacional deportivo City Football Group (CFG) adquirió formalmente la propiedad mayoritaria del Lommel SK tras una exitosa ronda de negociaciones institucionales. Con esta adquisición, el club de Limburgo se incorporó como la novena institución de la red global de fútbol del consorcio internacional. La operación se ejecutó con el propósito de sanear la totalidad de las deudas financieras de la entidad, modernizar el complejo deportivo de entrenamiento y consolidar una estructura de formación y proyección de jóvenes futbolistas a nivel mundial.
Al finalizar la temporada liguera de la Challenger Pro League, el Lommel SK concretó de forma matemática su retorno deportivo a la máxima categoría del fútbol profesional belga. Dirigidos técnicamente desde el banquillo por su cuerpo técnico institucional, el equipo verdiblanco superó las exigentes eliminatorias y play-offs de ascenso de fin de temporada, consolidando un notable desempeño deportivo y devolviendo a la ciudad de Lommel y al Soevereinstadion la representación oficial en la primera división de la Jupiler Pro League.